Al paisaje natural del sector marítimo, hay que añadir la visita
a la ermita de Sant Cristòfol al lado de la cual vivió y murió el
insigne escritor Eugeni d'Ors, puntal del movimiento modernista y
autor de La Bien Plantada.
De camino hacia el paseo Marítimo, habiendo pasado por el lado
del faro de Sant Cristòfol vale la pena visitar la lonja del
pescado, y si la hora lo permite, todo el que tiene relación con el
mundo marinero; el puerto de pesca, la llegada de las barcas y el
apariament de las redes. En el paseo Marítimo, encontraremos el
Pòsit nuevo y viejo y las tiendas y casas con balconeras de los
marineros. Además, de bonitas panorámicas del port y del mar,
veremos el monumento al pescador, situado en la recuperada plaza del
Puerto, el monumento dedicado a Francesc Macià, 1er. Presidente de
la Generalitat restaurada, realizado por Josep Maria Subirachs,
situado en el cruce del paseo Marítimo con la Rambla de la Pau.
También hay un monumento dedicado a los Hombres de la Mar, ubicado a
la altura de la llamada Rambla Nova, rambla de Joan Baptista
Pirelli, desde donde hay una buena perspectiva del Club Náutico.
Todos estos son puntos de referencia importantes antes de llegar
al parque de Ribes Roges, con sus amplias ofertas de deporte y ocio.
En el parque está la Torre de Ribes Roges, donde Joseph Guinovart ha
recreado su interpretación del mundo marinero. Pasando por el Museo
de Curiosidades Marineras Roig Toqués, se puede continuar hasta la
escultura del Pasifae, obra de Oscar Estruga, que se encuentra en un
brazo de playa dentro del mar, para llegar a las ruinas de Adarró,
cudad ibero romana y que algunos estudiosos la describen como
posible sede de la Subur histórica, situada al pie del cerro de Sant
Gervasi, donde se encuentra la ermita del mismo nombre.